Jampuy Víncores Virtuales Volver al inicio

Nuestra filosofía

Volver a la raíz

En Jampuy Vincores Virtuales creemos en lo simple, en lo esencial y en lo humano.

Jampuy es una palabra de origen quechua que significa volver, regresar. Para nosotros, es una invitación: volver al alma, volver a la raíz, volver al orden que ya existe.

Somos un espacio dedicado a facilitar procesos de mirada profunda a través de las Constelaciones Familiares, inspiradas en el trabajo de Bert Hellinger y en los principios que él llamó los Órdenes del Amor: pertenencia, jerarquía y equilibrio entre dar y tomar.

Entendemos las constelaciones no como un proceso terapéutico, sino como una herramienta para ver. Ver lo que estaba excluido. Ver lo que estaba desordenado. Ver lo que necesitaba ser reconocido.

Quiénes somos

Somos facilitadores comprometidos con una práctica clara, respetuosa y profunda. Nuestra tarea no es interpretar ni intervenir sobre la vida del consultante, sino abrir un campo donde pueda emerger una imagen que revele dinámicas ocultas del sistema familiar o vincular.

Confiamos en la inteligencia del sistema y en la fuerza que aparece cuando cada elemento ocupa su lugar.

Nos hemos formado en la Filosofía de los Órdenes del Amor, en conjunto con otras técnicas de autoconocimiento, en Espacio AYNI (Villa Carlos Paz, Argentina), lugar al que honramos y agradecemos todo lo aprendido.

Vincores

Un espacio de observación

Jampuy Vincores Virtuales no fue creada como una herramienta tecnológica en sí misma, sino como un espacio de observación.

Un campo visual donde los vínculos pueden ser colocados, movidos, orientados y señalados, permitiendo que el sistema se muestre tal como está operando.

Durante su desarrollo, cada decisión técnica fue tomada con una pregunta de fondo: ¿Esto ayuda a ver o distrae? Por eso la aplicación es simple, directa, sin menús complejos ni elementos innecesarios.

En Jampuy, los víncores no “hacen cosas”. No hay animaciones, efectos ni interpretaciones automáticas. Los víncores están. Tienen posición, orientación y distancia entre sí. Y eso es suficiente.

La aplicación no obliga a elegir primero, no fuerza un orden previo ni impone un recorrido. El campo está disponible desde el inicio. Cada persona puede entrar, mirar, tocar, mover y soltar.

La práctica del ver

Al mover un vínculo, no se busca un resultado. Se observa qué cambia en el campo. Al tocar un víncor, este se resalta. No para marcarlo como correcto o incorrecto, sino para poder decir: “Esto que ves, está acá”.

El señalamiento permite que varias personas miren lo mismo al mismo tiempo, especialmente en contextos de trabajo compartido, sesiones virtuales o formaciones. Acompañamos el gesto con una física simple, orgánica, que busca asemejarse más a la experiencia real que a un control digital rígido.

Jampuy no busca producir cambios. Confía en que cuando algo se ve, algo se ordena.

Volver al orden

Creemos que cuando se respeta el orden natural del sistema, algo se acomoda.

Cuando todos pertenecen, algo descansa.

Cuando cada quien ocupa su lugar, la vida fluye con más fuerza.

Jampuy es eso:
Un regreso Lo esencial Un puente

Un espacio donde lo visible y lo invisible pueden encontrarse.

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